POV DE XAVIER
Mis ojos seguían fijos en la pantalla de mi teléfono, que permanecía apagada.
Ni un mensaje.
Ni una llamada.
Nada de Camila.
—¿Señor?
Gruñí.
—Mm.
—¿Señor?
—¿Qué pasa, Clemente?
Mi secretario se irguió de inmediato como un soldado. Sujetaba la tableta con fuerza entre los brazos.
—Señor, hemos recibido una actualización del investigador privado. —Me entregó la tableta—. Este es el informe que solicitó.
La tomé y repasé rápidamente el expediente sobre la familia Bradford.
Una famili