Capítulo 70: No perdona la traición.
Desde las alturas, una lluvia de flechas descendió.
¡SLANK! ¡SLANK!
Los caballeros reales, entrenados pero sorprendidos, se dispersaron en instantes, levantando sus escudos en un intento desesperado por resistir el ataque.
No todos tuvieron la misma suerte… Los gritos de dolor atravesaron el aire cuando las flechas encontraron su objetivo: carne y metal.
—¡¡AAAHG!! —se escuchaban sonidos de dolor de los hombres del Rey. Algunos cayeron al suelo con un sonido seco, muertos.
Bertra