Capítulo 52: El siguiente movimiento.
—La herí después de que te empujó. Está en una celda especial del palacio —decía Bertrand, de pie, sosteniendo con firmeza una copa de licor en su mano enguantada.
La Reina Serenia yacía en la cama, descansando su espalda sobre almohadas suaves, mientras sus ojos se posaban en su esposo. Él, tras consolarla, le explicaba el destino de la marquesa.
—Tendrá un juicio por simple protocolo, donde será condenada a muerte.
—Lo siento, Bertrand —respondió ella, con la mirada baja—. Verónica fue tu