Capítulo 26: Un trato muy tentador.
Bertrand se acercó a Lady Ruwer, su mirada verde oscura y fría, clavada en los ojos suplicantes de la joven.
—Lady Ruwer, le aconsejo que actúe como la dama que se supone que es. De lo contrario, me veré obligado a tomar medidas más drásticas.
Sin añadir nada más, se dio la vuelta y se alejó, dejando a Amaya en manos de los guardias, quienes la condujeron al interior del palacio mientras ella lloraba desconsoladamente.
Desde lejos, Serenia, la Reina, observaba la escena, sintiendo cómo aqu