Capítulo 24: Reina rebelde.
—¿A qué se debe tu presencia? —preguntó la Reina, su voz cortante como un cuchillo.
—¿Es esa la manera de recibir a tu Rey? —exhaló él, la molestia evidente en su tono, mientras se dirigía a una de las cómodas sillas de madera pulida. Se dejó caer en el asiento, reposando los brazos en los descansabrazos—. Lady Ruwer...
—¡Ya sé eso! —interrumpió Serenia, su mirada dorada, fría como el hielo—. Sé que ella fue a verte y terminó sancionada. ¿Por qué lo hiciste?
—Es un asunto que no te conciern