Blake me mira, su mandíbula cae dejando su boca entreabierta y sus cejas se levantan.
Dejarlo de esa manera, me traía un poco de felicidad, porque así podré llevar mi plan a cabo, no podría funcionar si Blake no sintiera al menos atracción por mí.
—Kath… te ves extraordinaria —dijo con impresión.
—Gracias —le sonreí—, ¿nos vamos?
Él asiente, hace una reverencia y extiende su mano para que pase adelante, yo camino delante de él con un estilo tal vez como modelo, movía mis caderas al caminar