Femina era guapa. Davin no lo negaba. Pero la belleza de Femina era una belleza producida. Cuidada, pulida, peinada, medida. Una belleza que dependía de los diamantes en las orejas, del maquillaje en el rostro y del vestido en el cuerpo.
La belleza de Windy era una belleza que trascendía todo eso. Una belleza que era precisamente más cautivadora sin maquillaje. Con el cabello suelto, sin peinar. Con solo una camisa de trabajo normal como vestimenta. Cuando la única joya que adornaba su cuello e