Aaron apretó la mandibula mientras veía la luz de una linterna moverse en su habitación, Erin estaba sola con los niños en el interior, y había dejado tanto su arma como su telefono en la oficina, maldiciendo, se acercó rapidamente hacia el porche de su vecino de enfrente, tocando la puerta sin dejar de mirar hacia su propia casa, la mayoría de luces estaban apagadas, y no había ningún auto extraño en ese lado de la calle.
- un momento - escuchó gritar a su vecio, Andrew, él vivía con su esposa