Anne miró a los dos hombres frente a ella con nerviosismo, los había citado en el hotel en donde trabajaba, y estaba no solo ansiosa por las posibilidades con respecto a Erin, sino porque ambos hombres la miraban como si estuvieran viendo un espejismo, ambos tenían la mirada fija en su vientre. Lo que la hacía sentirse ligeramente incomoda pero con una extraña mezcla de felicidad mientras caminaba hacia la habitación que había conseguido para ellos.
Supuso que tal vez no debió haberse puesta la