Capítulo 51
VALENTINA
Estuvimos un rato en la casa del lago y más tarde volvimos, al llegar a nuestra cabaña nos pusimos cómodos y cenamos algo. Me di cuenta que Axel estaba muy pensativo y yo también lo estaba, creo que cada uno estaba metido en sus propios pensamientos y al final, ganó esa parte de mí que no aguantaba el silencio y de mi boca salieron las preguntas que temía hacer, pero que tenía qué hacer.
—Axel, quiero que me digas algo, por favor—le pedí—más bien, q