Capítulo 39
VALENTINA
Al día siguiente muy temprano después de alistarme para irme a la escuela, bajé para desayunar, cuándo iba bajando las escaleras, vi a mi Axel quién estaba guapísimo y me veía con una mirada que me derretía totalmente, él al levantar la mirada me sonrió con naturalidad y me invitó a sentarme a la mesa, mientras él me servía el desayuno,
—Hola, Axel. Buenos días.
—Hola hermosa, perdón digo Vale—él fue consiente de su error, pues no podía