PDV de Dylan
“Oye peque, necesitas comer. No puedes hacer nada si no tienes fuerzas”. Carlos había estado preocupado por mí toda la semana. Decía que me estaban tratando peor que a él. El calabozo es frío y oscuro, el potente olor a moho perduraba en el aire y mi cuerpo se había vuelto extremadamente delgado frágil y débil.
Mi ropa consistía en un pequeño vestido marrón, como un saco de patatas, que me cubría la cabeza. Tenía pequeños agujeros aquí y allá y algunas salpicaduras de sangre por t