Aileana lloraba, pero debido a la lluvia era difícil diferenciar sus lágrimas de las gotas de lluvia, Graham la vio fijamente sin responder a lo que acaba de decirle Aileana.
Después de algunos minutos Graham la abrazó y Aileana no entendía esta acción.
—¿ Por qué me abrazas? ¡No entiendes estoy embarazada!... y...
—Él bebé es de él ¿No es así?
Aileana sollozo más, haciendo evidente la respuesta.
—Hace 3 semanas me había comenzado a sentir un poco mal la verdad no le tomé importancia, pero se a