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Dos horas tuve en la cafetería con mi jefa, me despedí de ella para luego encerrarme en mi habitación, intenté llamar a Harry, pero su móvil estaba apagado, ya que me salía el contestador, tuve las intenciones de buscarlo, pero eso excedía los límites que debía pasar, no debía acosarlo, así que decidí quedarme en casa. La tarde, casi noche, se hizo presente y mi tía subió a mi habitación para dejarme un vaso de leche con un par de galleta salada. Le agradecí por el detalle y también le pidi