Harry se deshace de mi sostén, para eliminar cualquier prenda que nos impida satisfacernos. Luego desliza sus manos por mi estómago, por encima de mi vientre y hacia mis muslos, rozando mi sexo con su pulgar. Gimo.
De repente besa mis labios y agarra mi cabeza con sus manos, enredando sus dedos en mi pelo, su lengua persuasiva. Nuestros alientos se mezclan mientras empujo su chaleco y él se las arregla para sacárselo.
En un suave movimiento, abraza mi cintura, dejándome bien extendida en la cam