Sasha se sobresalta, asustada, parpadeando al ver la imagen de Miguel reflejada en el espejo del lavabo. No esperaba encontrarlo allí tan repentinamente, y el susto hace que su corazón se acelere, mientras la presencia de él domina el ambiente.
— ¿Vas a algún lugar, pequeña lux lunaris? — pregunta Miguel con voz baja y cargada de tensión. Apenas puede pronunciar las palabras, tanto es el esfuerzo con el que aprieta su mandíbula. La ira dentro de él está a punto de desbordarse.
— ¡Gracias a los