Mundo ficciónIniciar sesiónMiguel lanza una mirada hacia la cama, observando a la loba blanca dormida sobre las sábanas enredadas, que ella misma convirtió en un nido improvisado después de que su loba tomara el control de sus instintos.
La respiración de Sasha es calmada y serena, sus flancos subiendo y bajando suavemente, mientras el calor de su cuerpo aún emana en la oscuridad de la guarida. Él siente un apretón en el pecho al contemplarla; verla en su forma lupina, tranquila, segura y vulnerable, despierta a







