Mundo ficciónIniciar sesiónEl Genuino Alfa y su compañera estaban inmóviles, el dolor los consumía, pero ambos intentaban mantenerse firmes. Los gritos de dolor, ahora ahogados, eran controlados por el orgullo que aún tenían. No darían el gusto de la debilidad a sus enemigos, no cederían al placer cruel de Melody.
Helena, en silencio, dio una última mirada a la pareja condenada, sus ojos







