Con pasos cuidadosos, Luciana lleva a Sasha en brazos por el corredor de piedra del sótano hasta el cuarto. Su corazón late acelerado, una mezcla de preocupación y urgencia. Al entrar al cuarto, coloca a Sasha en la cama con extremo cuidado, ajustando la almohada para brindarle algo de comodidad.
Luciana toma una toalla limpia del armario y la humedece con agua tibia del calentador eléctrico en el baño. De vuelta junto a Sasha, corrige la nariz rota de la joven y presiona la toalla para deten