Dalton solo sonrió de forma burlona ante la amenaza de Antton, luego se marchó. Antton por su parte se quedó inmóvil y luego hizo pedazos la silla que hace juego con mi escritorio, dejé que se calmara y lo ignore ya que hablar con él, en el estado que se encuentra es como si hablara sola porque no me escucharía.
—¿Acaso no vas a decir nada?
“¿Enserio me está preguntando eso?”
—¿Qué quieres que te diga?, para empezar… tú tienes la culpa, debiste decirme que esto podría pasar y no lo hiciste, pre