La última promesa del vampiro Capítulo 20.
Luisa abre los ojos desconcertada y desesperada al mismo tiempo que comienza a buscar su pecho.
No había ningún hoyo, seguía con vida.
— Sigo con vida, sigo con vida, mi corazón sigue dentro de mi pecho —susurra ella, al mismo tiempo que observa que se encuentra en una cueva justo a la orilla de una fogata que la mantiene cálida.
Sin embargo, una especie de frialdad contrapone la calidez de la fogata y al girarse se da cuenta que Yasuke se encuentra observándola y abrazándola de forma permanent