Capítulo 47.
Oleika se movió gateando sobre la cama, desesperada por alejarse de esa sensación de ser violentada, de ese horrible sentimiento.
La imagen de Malcolm se intercambiaba con la de ese tipo, cuyo cuerpo estaba inerte en la clínica.
Para el subconsciente de Oleika Malcolm y el extraño se sienten igual de peligrosos.
Su mente lo entendía, él no era igual, ella lo deseaba pero su alma no lo hacía.
Y con la mirada perdida susurró.
— No puedo… solo… no puedo hacerlo.
Malcolm notó el pavor que la cons