Capítulo 143.
La criatura mortal y completamente concentrada en Oleika era una araña tejedora.
Una criatura enorme, caracterizada por vivir en lugares oscuros y solitarios, todas sus patas terminaban en unas pezuñas fuertes y afiladas que podrían cortar hasta un diamante en dos.
Los bellos que cubrían todo su cuerpo, eran sensores por los que se identificaba el movimiento de cualquier peligro cercano.
El sonido del corazón de Oleika era un aviso donde se encontraba en ese instante.
Oleika tomó una roca con su