C91-CONVALECENCIA Y CONFIDENCIAS
Casa de los Dervishi
Habían pasado días.
Kiara estaba envuelta en una manta, recostada en el sofá, con una taza tibia entre las manos. Afuera la vida seguía igual, pero dentro de ella todo había cambiado. Lucy iba y venía desde la cocina, Aria se acomodaba a su lado, con una mano protectora sobre su propia pancita más avanzada.
—Si te mueves así, te va a doler —la reprendió Aria con una sonrisa—. Y luego no digas que no te avisamos.
Kiara sonrió, se había lastim