C57- IRÉ CONTIGO
Los ojos de Landon se elevaron lentamente hacia su madre y la confusión dio paso a una rabia helada y cristalina.
—¡LÁRGATE! —rugió—. ¡FUERA DE MI CASA!
Antonia no se inmutó. Sus ojos, dos témpanos de hielo, se mantuvieron fijos en él.
—No sabes lo que estás diciendo —respondió ella con voz controlada—. Todo lo que hice fue por...
—¡POR ODIO! ¡POR UN MALDITO ODIO INJUSTIFICADO! Así que no te atrevas a decir que fue por mí. Lo único que hiciste fue convertirme en un títere, en u