Blanca abrió los ojos y respiró profundamente, había pasado una semana desde que Mónica se había marchado y todavía no había respuesta de la carta que le envió a su esposo, ¿Acaso Balto está tan enojado que no quiere responderle? ¿No habrá comprendido las cosas?
Todas esas preguntas le dieron dolor de cabeza, ella se quejó al sentarse en la cama, pues estaba un poco mareada, no duerme bien y se la pasa todo el día pensando en su familia, además que el nuevo tratamiento la pone bastante mal.
Ell