Balto miró a su hijo, ella ni siquiera terminó de arreglarlo, suspirando y agradeciendo que ella le enseñó como cuidar de su hijo, lo llevó de vuelta a la cuna y lo dejó hermoso.
―Vaya, papá cuida del bebé. ―Susan sonrió en cuanto Balto la miró, él siempre se muestra serio y distante con ella y su esposo. ―Vamos, no me des esa mirada, quizás no te caigamos bien, pero prometo que ese niño es la luz de nuestros ojos. ―Se acercó y tendió los brazos pidiéndole al bebé, Balto miró los brazos de la m