Si tuve suerte cuando ella me rescató, ahora hasta creo ser bendecido por el mismo Dios al que aborrezco, ante mi se presenta una oportunidad irrepetible que debo utilizar en mi favor.
Admito que todavía no me termino de creer lo que es, el verla cambiando de forma hasta convertirse en un perro enorme o un monstruo, bueno, ella se llama a sí misma licántropo, fue impactante.
Fue muy informativa, me contó resumidamente los puntos más importantes de su raza e historia, la interrumpí varias vece