Stefano
Las películas zombies nunca fueron mis favoritas, desde que era pequeño le tenía un terror a aquellas personas que morían y volvían a la vida en determinado momento según las repetitivas tramas.
Siempre supe que las probabilidades de que muriera estando joven eran muy altas, hasta celebré a lo grande cuando llegué a la mayoría de edad con el cuerpo intacto y sin una sola marca de bala, lo más gracioso del cuento es que al día siguiente marcaron mi pecho con la primera de las tantas que