Dos Romí.
Punto de vista del autor;3
—Dante, por favor, no puedes dejar que hagan ¡Esto! —Jane rogó, su voz quejumbrosa irritando los nervios de Dante—. ¡No sabía sobre las toxinas!
—No se trata solo del acónito, Jane —el retumbó con severidad—. La junta tiene razón para ser considerando su remoción.
—Solo lo hice para ayudar a la tienda a ganar más dinero —Jane gimió, tratando de hacer que el Príncipe simpatizara con ella—. Cruel Destinó, es increíblemente cara, pensé que si podíamos encontrar un sust