Escapando de un mal amor. Capítulo Un embarazo inesperado
Al bajar la escalera, Luciana sintió cómo su pecho se apretaba. No esperaba encontrárselo ahí. Nadie lo esperaba.
Samuel estaba de rodillas. El rostro desencajado, la ropa arrugada, los ojos enrojecidos por el llanto y el insomnio. Frente a él, estaban Octavio, Freya y los padres de Luciana. Aquel silencio era tan espeso que se podía cortar con un suspiro.
Marfil e Imanol no sentían compasión. Sus miradas eran hielo. Frías, duras, implacables.
Luciana se detuvo en seco, con el corazón agitado. Y