Las aves cantaban muy temprano, así como Agustin abrió sus ojos al primer trinar sin embargo tenía un aspecto demacrado y cansado con el evidente rastro que no había pegado el ojo en toda la noche.
Para mantenerse despierto Agustin ingresó a la ducha y abrió la llave de agua fría para despertar sus sentidos que aún se encontraban dormidos.Al sentirse ya con mejor ánimo Agustín se despertó en todas sus formas para luego dirigirse a la cocina y preparar un desayuno ligero muy diligentemente pues