Al día siguiente Mónica se despertó y pensó que todavía se encontraba en un sueño pero al ver aquel bello anillo entre sus dedos no pudo contenerse y unas lágrimas rodaron por sus mejillas con la esperanza que su futuro con Agustín no sólo fuera fugaz como una estrella.
"Ring,Ring.. llamada entrante"
Luego de haberse tranquilizado una llamada entrante interrumpió el silencio de la habitación.
-Buenos días Agustín.
-Veo que estás despierta, desayuna temprano. Llamaba para decirte que hoy aco