CAPITULO I

Empecemos por una de mis reglas -por no decir leyes- impuestas en mi vida, la cuál hizo que se hiciera el más grande y maravilloso caos en mi vida. 

Tengo unos buenos padres, como todos tienen sus pros y sus contras, debido a mi primer error -que después lo contaré- mis padres se hicieron más estrictos conmigo, pero antes de que pasará lo de mi error, desde que tengo memoria siempre me han prohibido hacer algo, y eso es tener novio; así que en resumen yo no debería enamorarme para no caer en esa tentación y  pecar. Y como eran más estrictos y tuve muestra de su disciplina, pues era si o si obedecer...

 - ¡tengo miedo! -  

Pero, pues me hice masoquista y aquí estamos en terapia - llora en silencio-

-se repone- Continuemos...   

Las hojas y los lápices eran testigos de todo lo que pensaba, sentía y expresaba; ellos más que nadie me conocieron y me conocen a la perfección. Es triste saber que un tozo de papel se convierte en tu confidente. Desde que tengo memoria se que siempre eh tenido un "diario" un simple cuaderno donde escribo todo aquello que se queda en silencio, aquello que no se escucha más que en mi cabeza, todo aquello que mi boca no puede pronunciar. 

Si, soy alguien muy tímida, de hecho mis familiares me dicen "indita". Pero además que soy tímida, mi educación me hace ser más sumisa. 

Podría describirme en dos palabras, "inocente" e "ingenua". 

Y ese es uno de mis más grandes defectos, el ser inocente e ingenua todo el tiempo, aún que ensuciaran de negro mi mundo color rosa mi inocencia me permite seguir avanzando y decir "si" a todo, y el ser ingenua el seguir perdonando a todos, menos a mi.   

Pero, esa es otra parte de mi historia que después la van a saber y van a entender, hay que seguir el orden y espero no dar más  spoilers jeje 

Continuo con mi explicación de mis pedazos de papel... Cuando era pequeña solía hacer listas de todos los chicos que me gustaban...

-por cierto, ¿Ya vieron las películas de todos los chicos que me enamoré?- 

vale, no hice cartas como Lara, yo no soy tan cursi...

 -aún que si me las mandan, podría aceptarlas, el amor a la antigua es bonito- 

bueno, en mi caso yo tenia un plumón mágico -una maravilla- de esos que podías rayar lo que quisieras y en cualquier parte de la pared y nadie sabia nada -mirada de maldad- hasta que lo iluminabas con la lamparita que venía incluida. Ese plumón lo protegí con mi vida, hasta que lo perdí -llora en silencio- 

En una pared de mi cuarto escribí una de esas dichosas listas, no recuerdo de dónde saque tantos nombres -la inocente- pero ahí estaba la lista. Me sentía poderosa cuando tachaba un nombre - risa de maldad- . Era eliminado el que hiciera algo que no me agradaba, incluso si me llamara por mi primer nombre. No, no me llamo solo Sara, pero ese secreto se quedará conmigo, lamento desilusionarlos, pero se quedarán con la duda -se siente triste, notese mi sarcasmo- .

No es feo el nombre, el problema es "porque" me lo pusieron y sobre todo quien y que clase de persona lo portaba;  solo les daré una pista, es nombre de una de mis abuelas -cliché- pero vale, aparte que los eliminaba por eso, según yo tenía que tener ciertos requisitos, pero, la verdad nunca eh escrito cuales eran. Es que cuando lo vez, hay algo que te dice que "no" rápidamente, es como cuando te dicen: 

-piedra, papel o tijera- 

Si te equivocas, te matan. - buenísima para dar ejemplos, notese mi sarcasmo- solo unos cuantos marcaron mi vida, te diré quienes son y porque dije: -no- 

Pero eso será en otra sesión de terapia... mi gatita me llama 

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