Mundo ficciónIniciar sesiónTomas.
Se estaba esforzando duro por hacerme acabar en su boca, pero yo quería algo más. La detuve cuando comenzó a chuparme sin compasión.
—¿Qué pasa? —preguntó haciendo un puchero—, ¿no quieres que te de placer?
—Quítate la ropa —casi rogué.
Verona sonrió y comenzó a deshacerse de su vestido.
No quería ser solo yo quien recibiera placer esta noche. Quería sentirla correrse conmigo dentro de ella. El pensamiento casi me hizo acabar, su







