El pequeño lo llevó hacia una pequeña terraza con algunas mesas. Apenas había lobos allí, pero en el fondo encontró uno que tomaba algo de un vaso.
-Hermano- el cachorro gritó sacudiendo su otra manito.
En nombrado alzó la cabeza y caminó rápido hacia donde estaban ellos.
-Nayr ¿no arrastres a los demás así? Cuantas veces te lo tengo que decir-
-Pero hermano Antoin- hizo un puchero- Yo solo quería mostrártelo-
El lobo alzó la cabeza y enfocó a Aidan. Sus oscuros ojos lo recorrieron de arriba ab