Lukyan pareció un poco más calmado a pesar de la presión. Minutos después Falco y Dimitri salieron dejándolos a ellos dos solos. Dante no pudo evitar soltar un suspiro y echar la cabeza hacia atrás cerrando sus ojos. Sintió a mano de su esposo sobre su hombro con un toque vacilante. Abrió los ojos y encontró el rostro del omega cargado de frustración y culpa.
-Lo siento- las palabras salieron de su boca- Tú siempre quisiste un cachorro propio. No pensé que Aidan pasaría por esto- apretó sus lab