Kier lo miró con sus pupilas dilatadas y su mano se desplazó por encima de la espalda de Victore en un intento de relajar los músculos tensos en esta, colándose por debajo de su ropa. La piel del lobo estaba caliente bajo su palma.
-La primera vez que tuvimos sexo los dos estábamos borrachos como dijiste, pero sabes que mi tolerancia es muy alta. Yo estuve consciente de todo, aunque mi instinto era el que mandaba y lo dejé correr- soltó un respiro sintiendo como el cuerpo de su pareja se estrem