CHIARA :
No dejé de dar vueltas en mi vieja habitación al recordar las palabras de mi hermana… O sea… ¿Quiere a MI hombre? Maldita perra.
Pienso mientras unas inmensas ganas de matarla me invaden.
Trato de respirar varias veces para controlarme.
– Tranquilízate Chiara… Recuerda, por qué estás aquí.
Susurro tratando de convencerme a mí misma para no cometer una locura y arrepentirme…
Al día siguiente, unos empleados me dejan un plato de desayuno algo raro… Pero estaba seguro, y luego de uno