Salgo de su auto y entro a mi casa. No quise quedarme a escucharlo decir que eso no se volverá a repetir. Eso me dolerá sin duda. Mejor solo fingiré a partir de mañana que nada pasó y que fue solo uno más de mis sueños, aunque todo mi cuerpo me duele y algunas partes de él tienen las marcas de esta tarde loca.
Todos están dormidos y yo adolorida. Voy a mi cuarto y me doy una ducha. Al terminar, veo que mi celular suena. Al principio, no le iba a prestar atención, pero terminé por ver de qué se