*Punto de vista de Emrys*
Me encantaba mi Mustang Fastback negro del 1967, no me malinterpreten peroero era agradable tener un coche que se calentara a los pocos minutos de arrancarlo. Normalmente, tardaba entre unos diez a quince minutos para que el Mustang dejara de temblar. Por otra parte, se suponía que este Audi iba a ser el regalo de Celeste tanto por sus dulces dieciséis años como por su apareamiento. Pero todo eso se complicó.
Al estacionar el coche y bajándome, revisé mi teléfono una