Capítulo 23 Rescatada
Tras pasar por delante de Ostana y cerrar la puerta principal tras de mí, mi espalda golpeó la puerta durante solo un segundo antes de rodear con fuerza a mi mejor amiga con ambos brazos. Mis sollozos invadieron la casa, que de otro modo estaría en silencio. El coche de mierda de Jackson pasó y sin saber si me vio entrar en la casa o no, agarré la mano de Ostana mientras ella disparaba pregunta tras pregunta y la llevé al sótano donde estaba su dormitorio de color azul aguamarina. O en mi caso,