CAPÍTULO 76: VUELVE A MÍ, SAVANNAH
Logan
Me quedo mirándola, con los brazos cruzados y la mandíbula tensa, mientras Savannah da vueltas por la habitación como si buscara una salida. El simple hecho de tenerla aquí, tan cerca, después de todo este tiempo, debería ser suficiente para calmarme. Pero no lo es.
Porque aunque esté frente a mí, no es mi Savannah. Sus ojos, esos benditos ojos que siempre podían leerme como un libro abierto, ahora me miran con desconfianza. Como si yo fuera un extraño.