CAPÍTULO 44: EL CIELO Y EL INFIERNO
Savannah
El aire se carga de una electricidad que hace que cada uno de mis sentidos se despierte al máximo. El roce de sus dedos en mi piel desnud4 es como una descarga que envía oleadas de calor por todo mi cuerpo. Mi corazón late tan rápido que siento que podría romperse. Mientras Logan me mira, sus ojos no tienen ni rastro de la dureza habitual; hay algo más, algo vulnerable que nunca le había visto antes. Su respiración es errática, y por un momento, creo