CAPÍTULO 40: UN TRATO POR MI ALMA
Savannah
La noche envuelve la mansión en un silencio inquietante cuando salgo de mi habitación. No puedo evitar sentir el corazón oprimido y la mente revuelta tras las últimas horas. Todavía ronda en mi cabeza lo que dijo William en mi habitación… Adelantar la boda… ¡joder!, ni siquiera quiero casarme con él.
Camino por los pasillos que antes me hacían sentir segura, ahora son como barrotes de una prisión de oro. Sé que dije que no dejaría que mi padre controla