Ignacio
El avión aterrizó en el aeropuerto de Nueva York me bajó y camino hacia el estacionamiento dónde dejé mi Ferrari miro la hora y ya son las doce a la mansión estaré llegando como a las doce y media me imagino que ya mi pecosa debe estar dormida. Ella mañana debe trabajar y tiene clases en la universidad.
Mientras voy conduciendo medito en todo lo que me contó el señor Francisco Laurent sobre mi padre.
El tuvo que escoger entre el amor y la posición privilegiada de su familia y al final e