Mundo ficciónIniciar sesiónEremitas capitulo 30.
Tiempo para la virtud.
Hacia una hora después del mediodía exactamente y unas piernas harapientas avanzaban hacia un lugar llamado "casi la nada" - Ahí... este viejo loco. Se dijo para si y al instante - ¿adonde es que se dirige ? y ¿ que planta es aquella que lleva en sus manos?. Dijo la mujer y se acerco al viejecillo. - ¡¡Es un árbol!! grandísimo, por cierto. Dijo el eremita







