Mundo ficciónIniciar sesiónMilán.
Septiembre se ha ido por la puerta trasera y octubre entra por la puerta delantera, puedo sentir el frío del otoño y las calabazas con el naranja de las hojas de los árboles quedan bien.
No nos pongamos sentimentales, siento que me dará algún nervio al saber que me nombrarán como presidente de la empresa de mi fallecido abuelo.
Pero le cuento algo, cuando reg







