En las sombras de la redención, la muerte reclamó al tirano que una vez fue mi padre. Su oscura influencia se disipó, pero las cicatrices en mi alma son recordatorios permanentes de la danza macabra que finalmente llegó a su fin.
Cristal:
Cuando mi padre deja de pegarme, me toma de la nuca y me hace caminar por los pasillos, sintiendo las miradas de sus guardias. Algunos me miran con tristeza, otros con lascivia, pensando en qué hacerme. Subimos unas escaleras de mármol, adornadas con cuadros y