—Me quedé en casa escuchando música… ¿y tú qué hiciste? —preguntó Tommy desde el otro lado de la línea.
Camila sonrió ligeramente.
—Fui a una fiesta.
Alexander, que estaba observándola desde la cama, arqueó una ceja al escucharla. Ahora parecía interesada en contar todos los detalles de su día.
—Una fiesta de inauguración —añadió Camila.
—Debió ser muy divertido —dijo Tommy—. Estoy seguro de que te veías hermosa hoy.
Tommy la imaginó con un vestido elegante y esa sonrisa brillante que sie